02.11.09
01.30 A.M.
María Lía de Barrio Sur le consulta a Sor Raimunda, buscando una suerte de dirección espiritual…
“Estimada hermana:
Le escribo porque no se bien lo que me pasa últimamente y si lo que siento está bien o mal.
Desde hace un tiempo, cada vez que llega a la casa de mi mejor amiga, Ramiro, su novio, siento su perfume penetrante ni bien entra y me confundo. La Cami, mi amiga es como mi hermana y además yo misma se lo presenté al Rami. O sea que yo lo conocí primero. Fue en un retiro de Encuentros que organizó mi parroquia donde nos hicimos amigos. De ahí en más quedamos trabajando como guías y dirigimos juntos un grupo para chicos. Nos entendíamos tan bien que pensábamos que eran como nuestros hijos. Bueno, los dos éramos practicantes hasta que Romina le dijo que tenía onda con él y Rami qué le iba a decir? Bueno, cuando empezaron a salir mi amigo se empezó a alejar cada vez más del grupo hasta que dejó de ir. Romina es buena, pero atea y yo no se si le conviene a él? Usted, qué piensa? Qué tendría que hacer yo?”
Respuesta de Sor Raimunda emitida en el micro El Sentido de la Vida por Mengano Lapindonga, conducido por Gabriel Cimaomo, integrante del staff de “La siesta fantástica” de Juan Carlos Bettanin. (LT 10, Radio Universidad)
03.12.09
05.00 A.M.
Hora de Maitines
“Orar, cara María. Oración y resignación, hija mía. Estás enganchada hasta la virola de la aureola. Según lo veo yo, opciones hay tres, como el misterio de la fe.
La primera es humillarte y triangularte de cualquier modo a como de lugar, resignando tu dignidad y aceptando que siempre serás la tercera excluida.
La segunda, Dios no lo permita, entregarte al pecado y procurar por todos los medios destruir el amor que los une para terminar quedando, cual la hermana Sor Juana como la peor de todas.
O bien, mi descarriada ovejita, asumir que estás indignada ante todo con vos misma y pedir consolación al tiempo que aprendizaje, de modo que en el futuro no seas tan temerosa y aceptando que te tienta el pecado original, te dejes al fin embriagar por el perfume que hoy te acosa.”